El diputado Roberto Arroyo renunció al Partido Cristiano y regresó al PDG, a cuatro años de su renuncia a la tienda de Franco Parisi. Un factor que detonó la decisión es la poca retribución que —dijo— tuvo del gobierno por el que trabajó.

Fue en diciembre de 2022 cuando comenzó el éxodo masivo de parlamentarios del PDG. Roberto Arroyo fue uno de los primeros en renunciar, a raíz de diferencias con la directiva de la colectividad.

En 2023, el diputado Arroyo se unió al Partido Social Cristiano, actualmente Partido Cristiano de Chile, formación política que ahora deja para regresar al Partido de la Gente.

Sobre supuestas diferencias con los líderes del PCCh, con miras a las elecciones de 2029, Arroyo señaló que en la renuncia incidió la fría acogida que tuvo de parte del gobierno apoyado por el Partido Cristiano, aunque agradeció a la tienda del alcalde Héctor Muñoz y la diputada Francesca Muñoz.

“Ahora vuelvo a casa, vuelvo al Partido de la Gente, donde nací políticamente. En lo personal, con el gobierno esperaba que hubiéramos tenido un poco más de consideración con un diputado que trabajó para las campañas presidenciales y que lo hubieran recibido de mejor manera”, indicó.

Al respecto, el diputado del PDG, Patricio Briones, dijo que Roberto Arroyo será bien recibido por la colectividad, subrayando que la tienda le dará mayor realce a su trabajo parlamentario. “Nosotros creemos que él con nosotros va a tener mucha más preponderancia y principalmente va a tener una llegada más importante con la gente”, subrayó.

Por su parte, la timonel del Partido Cristiano, Yanina Contreras, dijo que, a pesar del alejamiento y las diferencias políticas, seguirán trabajando con el diputado Arroyo, aunque advirtiendo que “esta decisión significa tomar un camino político distinto y dejar de formar parte del oficialismo”.

Con el regreso del diputado Roberto Arroyo, el PDG recupera los 14 escaños con que la colectividad llegó a la Cámara Baja en marzo pasado.