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El ser humano es monógamo, pero no tanto: otras cinco especies lo superan, según estudio

 

Un nuevo estudio de la Universidad de Cambridge analizó las tasas de monogamia en diversas especies, ubicando al ser humano en el sexto lugar de su ranking, superado por el castor, el tití bigotudo, el lobo etiope, el perro salvaje africano y el ratón ciervo de California.

La investigación, liderada por el antropólogo evolutivo Mark Dyble, propone una forma novedosa de medir la monogamia entre especies: analizar la proporción de hermanos completos —aquellos que comparten ambos progenitores— frente a medio hermanos. Según el autor, esta relación permite obtener una señal más directa de los patrones reproductivos que otros métodos utilizados hasta ahora (como el análisis de registros fósiles y el trabajo de campo antropológico para inferir la selección sexual humana).

Según explicaron en el sondeo publicado en Proceedings of the Royal Society: Biological Sciences, las especies y sociedades con mayores niveles de monogamia tienden a producir más hermanos que comparten ambos progenitores, mientras que aquellas con patrones de apareamiento más polígamos o promiscuos suelen presentar una mayor proporción de medio hermanos.

“Existe una primera división de la monogamia, en la que los seres humanos se sitúan cómodamente, mientras que la gran mayoría de los demás mamíferos adopta un enfoque mucho más promiscuo del apareamiento“, indicó Dyble.

“El hallazgo de que las tasas humanas de hermanos completos se superponen con el rango observado en mamíferos socialmente monógamos refuerza aún más la idea de que la monogamia es el patrón de apareamiento dominante en nuestra especie”, expresó, echando por tierra la tesis de que la monogamia humana es forzada.

“Existe una enorme diversidad intercultural en las prácticas humanas de apareamiento y matrimonio, pero incluso los extremos del espectro se sitúan por encima de lo que observamos en la mayoría de las especies no monógamas”, afirmó Dyble.

Clasificación de la monogamia entre especies

El estudio ubica a los humanos con una tasa global del 66% de hermanos completos, lo que nos ubica en el sexto lugar de las especies consideradas socialmente monógamas y con preferencia por vínculos de pareja a largo plazo.

Curiosamente, el único otro primate entre las especies monógamas es el tití bigotudo: un pequeño mono amazónico que suele tener gemelos o trillizos y presenta una tasa de hermanos completos de casi el 78%, ubicándose en el quinto lugar de la lista.

Tití Bigotudo
El tití bigotudo ocupa el quinto lugar de especies monógamas | Wikimedia Commons

Todos los demás primates estudiados tienen sistemas de apareamiento en los que tanto machos como hembras tienen múltiples parejas; por lo mismo, se sitúan muy abajo en la tabla de monogamia.

Por ejemplo, los gorilas de montaña tiene apenas un 6% de hermanos completos, mientras que los chimpancés llegan solo al 4%, un nivel similar al de los delfines. Asimismo, varias especies de macacos, como el japonés (2,3%) o el rhesus (1%), se sitúan prácticamente al final de la clasificación.

“Basándonos en los patrones de apareamiento de nuestros parientes vivos más cercanos, como los chimpancés y los gorilas, la monogamia humana probablemente evolucionó a partir de una vida grupal no monógama, una transición que es muy poco común entre los mamíferos”, explicó Dyble.

Las otras especies monógamas

El más fiel del reino animal es el ratón ciervo de California, que permanece emparejado de por vida una vez que se reproduce, con una tasa del 100%. En el extremo inferior está la oveja Soay de Escocia, con solo un 0,6% de hermanos completos, ya que cada oveja se aparea con varios carneros.

Ratón Ciervo de California
Ratón Ciervo de California | Wikimedia Commons

“Casi todos los demás mamíferos monógamos viven en unidades familiares muy estrechas formadas solo por una pareja reproductora y su descendencia, o en grupos donde solo una hembra se reproduce. En cambio, los humanos viven en grupos sociales fuertes en los que varias mujeres tienen hijos”, indicó Dyle.

Eso sí, el especialista aclaró que “este estudio mide la monogamia reproductiva más que el comportamiento sexual. En la mayoría de los mamíferos, el apareamiento y la reproducción están estrechamente vinculados. En los humanos, los métodos anticonceptivos y las prácticas culturales rompen ese vínculo”.

“Los seres humanos presentan una gama de tipos de relaciones que crean condiciones para una mezcla de hermanos completos y medio hermanos con una fuerte inversión parental, desde la monogamia serial hasta la poligamia estable”, manifestó en declaraciones recogidas por el medio especializado Phys.org.

La lista de los más monógamos

1. Ratón ciervo de California
🔹 100%

2. Perro salvaje africano
🔹 85%

3. Lobo etíope
🔹 76,5%

4. Tití bigotudo
🔹 78%

5. Castor
🔹 73%

6. Ser humano
🔹 66%

7. Gibón de manos blancas
🔹 63,5%

8. Suricata
🔹 60%

9. Lobo gris
🔹 46%

10. Zorro rojo
🔹 45%

Los menos monógamos

1. Oveja Soay (Escocia)
🔻 0,6%

2. Macaco rhesus
🔻 1%

3. Macaco japonés
🔻 2,3%

4. Chimpancé
🔻 4%

5. Gorila de montaña
🔻 6%

Para este análisis Dyble y su equipo desarrollaron un modelo computacional que vinculó datos sobre hermanos —recopilados a partir de estudios genéticos recientes— con estrategias reproductivas conocidas, para calcular una estimación del grado de monogamia.

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