Tras una prolongada enfermedad que lo acompañó durante seis años, el destacado escritor temuquense Sergio Gómez, de 64 años, falleció, dejando un legado literario que ha marcado generaciones y que seguirá cautivando a los nuevos lectores.
Entre sus obras más reconocidas se encuentra la novela juvenil “Quique Hache, detective”, protagonizada por un joven investigador y que formó parte del programa lector de numerosos colegios del país.
Los restos del autor de “Adiós, Carlos Marx, nos vemos en el cielo”, “Cuarto A”, “Partes del cuerpo que no se tocan” y “Yo, simio”, entre otros, están siendo velados en la funeraria Villena en Temuco.
Allí, La Radio conversó con Lorena Gómez, hermana de Sergio, quien recordó su vida y legado.
Lorena también destacó el compromiso de su hermano con la nueva generación de escritores, en colaboración con Alberto Fuguet, impulsando la literatura nacional desde la mentoría y la creatividad.
Sus funerales se realizarán este miércoles a las 12:00 horas en el Parque del Sendero de Temuco.
Su legado: reconocimientos y su última publicación
Sergio Gómez nació en 1962 en Temuco y estudió Literatura en la Universidad de Concepción, obteniendo en 1989 el título de profesor de Castellano.
Comenzó su trayectoria escribiendo cuentos, y en 1992 publicó su primer libro.
A lo largo de su carrera, recibió diversos reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos el Premio Alerce, el Premio español Lengua de Trapo y el Premio El Barco de Vapor Chile.
Según su hermana, Gómez continuó escribiendo hasta sus últimos días. Su última novela, “Por esta calle pasan entierros”, fue publicada en 2025.